en

Chuparse el dedo: un problema común para los niños

Chuparse el dedo es un problema muy común que enfrentan muchos niños. Muchos bebés desarrollan este hábito incluso antes de nacer. Proporciona un nivel de comodidad al niño. Ayuda al niño a calmarse, ya que la succión denota la idea de nutrición. Muchas veces la leche materna es más que suficiente para superar esta fase de chuparse el dedo. Chuparse el dedo puede ser un problema muy serio si no se pellizca en el trasero en el momento adecuado. Se convierte en un hábito que continúa en la adolescencia. Se convierte en una adicción difícil de dejar. Si este hábito continúa a la edad de cinco o seis años, puede resultar muy grave. El niño puede desarrollar problemas con los dientes y los dedos.

Chuparse el dedo es una red de seguridad para los niños. Chuparse el dedo es muy tranquilizador para los niños. Se usa la mayoría de las veces cuando los niños están aburridos, asustados y enfermos, así como durante la hora de dormir. No servirá de nada molestarlos y dejarles cicatrices a la tierna edad de dos años. Cuando el niño alcanza una edad comprensible, los padres deben utilizar todas las tácticas para evitar la escalada de este hábito. Se puede usar un juguete o una marioneta para mantener al niño involucrado. Al involucrar al niño en diversas actividades, puede mantenerlo concentrado y ocupado. Ver televisión no se puede calificar como una actividad.

Debido a la succión continua del pulgar, se eleva el nivel de los dientes frontales. 

Debido a la succión continua del pulgar, se eleva el nivel de los dientes frontales. Esto debe tratarse colocándose los aparatos ortopédicos. Este comportamiento puede modificarse fácilmente con la iniciativa de los padres y los médicos. Mantener al niño activo es un proceso muy importante para deshacerse de este hábito. Se vuelve muy importante utilizar e implicar diferentes métodos y técnicas para deshacerse de este hábito. Este acto suele abandonarse cuando hacen algo interesante y cómodo.

Remedio casero

La aplicación de jugo de limón en el dedo de su hijo puede ayudar a deshacerse de este hábito de una vez por todas.

También puede aplicar calabaza amarga en el pulgar que no es del agrado de muchos adultos.

Una curita envuelta en aceite de ricino y bicarbonato de sodio también puede ayudar a deshacerse de este hábito.

También puede funcionar atar calcetines en la mano de su hijo.

Advertencia: el lector de este artículo debe tomar todas las medidas de precaución mientras sigue las instrucciones sobre los remedios caseros de este artículo. Evite el uso de cualquiera de estos productos si es alérgico a él. La responsabilidad recae en el lector y no en el sitio o el escritor.

Depresión infantil: qué hacer si su hijo está deprimido

7 formas de aumentar su energía